No es muy motivante subirse a la moto para hacer un test después de una carrera tan intensa como ésta de Montmeló, porque ya no había nada en juego, pero es lo que he hecho antes de ponerme con la columna. Por cierto, me sorprende lo mediático que resulta un duelo de dos pilotos hasta la última curva, y más cuando es con Rossi.
Trasnochando. Me acosté muy tarde después de la carrera, y lo hice otra vez en el circuito, porque a la mañana siguiente había entrenamiento. Se quedó conmigo mi amigo Ricky Cardús y entre las vueltas que dimos por el paddock, las partidas de motocross que nos echamos a la consola y ver en el hospitality de Yamaha el vídeo de la carrera, me dieron las dos de la mañana.
Repaso. No suelo ver mucho las carreras repetidas y, en realidad, de ésta sólo vi las últimas diez vueltas. Normalmente no me suelo gustar mucho encima de la moto cuando me veo por la tele. No me gusto generalmente porque siempre veo cosas a mejorar, pero esta vez me vi mejor que nunca. Fui muy fino y muy por el sitio. El único fallo que tuve fue en la última curva, donde no cerré el hueco. He visto la toma de ese adelantamiento desde diversos ángulos y en el que mejor lo veo es en la cámara aérea. Ahí se ve perfectamente la distancia y cómo estaba Rossi colocado. La verdad es que salió muy pegado a mí de la anterior curva, y fue ahí cuando empezó a preparar el adelantamiento. También me equivoqué al hacer un poco pasado las tres últimas curvas, por lo que no fui lo suficientemente rápido en ellas y facilitó que le llevara pegado.
Carrera mediática. Es sorprendente lo mediático que resulta un duelo de dos pilotos hasta la última curva, y más cuando es con Rossi. Influye que sea él, porque ha ganado muchas veces, tiene muchos fans y es un mito dentro de las carreras. Además, un duelo entre dos pilotos con la misma moto, y de dos nacionalidades distintas, tiene mucho morbo y a la gente le gusta.
Kocinski y Rainey. Podría decirse que esta situación entre Rossi y yo es muy parecida a la que en su día vivieron entre Rainey y Kocinski a principios de los 90. Lo digo por la diferencia de edad que había entre ambos y porque eran compañeros de equipo en Yamaha. Uno habia ganado varios titulos, el otro acababa de llegar. Leyendo el libro de la biografía de Rainey, hay un párrafo en el que decía Wayne que sabía que la carrera deportiva de uno de los dos acabaría terminando por culpa del otro. Me recuerda nuestra historia a esa guerra, aunque espero a mi favor conseguir más victorias y títulos que Koncinski ante Rainey, porque él nunca fue campeón de la clase reina.
El test. Alguno se preguntará cómo nos quedan ganas de subirnos a la moto para hacer un test al día siguiente de una carrera tan intensa como ésta de Montmeló. Lo cierto es que a mí me apetecía bastante menos porque no había nada en juego. Lo importante ya había pasado y sólo me he centrado en mejorar las frenadas, frenando un poco más tarde, que es donde me cogió una pequeña ventaja Rossi.
Relaciones. Ayer no coincidí con él ni en la pista ni por el paddock, pero sí os puedo decir que el domingo estuvo más correcto que cuando le gané en Mugello. Se nota que fue él quien consiguió la victoria, pero eso es normal. Todos los pilotos somos un poco así. Digamos, entre comillas, que cuando ganamos somos mejores personas y nos enternecemos más. Cuando perdemos, somos más ariscos o bordes. No sé qué hubiese pasado si las posiciones hubieran sido diferentes, pero así estuvo muy correcto y fue todo un caballero. Veremos qué pasa cuando cambien las posiciones y si seguimos igual. Con trabajo todo llegará.
martes 16 de junio de 2009
COMO RAINEY Y KOCINSKI EN LOS 90
viernes 12 de junio de 2009
PASIÓN POR EL TRIPLETE Y MONTMELÓ
martes 2 de junio de 2009
UN 'THRILLER' CON FINAL DE COMEDIA
De buen humor. Acabo de llegar a mi casa, en España. Vivo en Barcelona y me encanta que haga un día tan bueno, que estoy aprovechando para tirarme al sol antes de que vengan unos cuantos amigos a casa para echarme unas partidas a la consola. Jugaremos unos partidillos de fútbol al 'Pro Evolution' e intentaremos bajar los récords en el 'Grand Turismo', un juego de coches en el que ahora me estoy intentado sacar los carnets en oro, con los que te permiten tener los mejores coches. El mejor que tengo ahora es un Ford GT de 550 CV y el circuito en el que parto la pana es en Laguna Seca... Los primeros minutos que pase con mis amigos seguro que hablaremos de la carrera, pero luego desconectaremos hablando de nuestras historias. Para eso todavía me quedan unos minutos y antes me tiene que dar tiempo a hacer esta columna y a aprovechar un poco más el sol. Como ya he dicho, soy más una persona de verano que de invierno, porque me encanta el sol, y así me relajo y disfruto de este gran momento. Lo digo porque, pese a no haber conseguido la victoria, el segundo de Mugello es un magnífico resultado para mí y más por la forma en que se produjo.
De película. Creo que la carrera que vivimos mi equipo y yo en Italia daría para hacer una película, una especie de thriller, por toda la emoción que hubo, pero con remate en plan comedia, porque hubo un final feliz. Empecé muy a gusto el fin de semana, porque en los entrenamientos fui siempre rápido y los tiempos me salían fáciles. El problema es que los demás también iban rápido, pero me fui tranquilo a dormir el sábado, pensando que la carrera se disputaría en seco. Ya el domingo por la mañana, se me torció el gesto, porque amaneció muy nublado y empezó a llover pronto. Eso hizo que en el warm up me preocupara, porque perdía tres segundos respecto a Stoner. La única tranquilidad que tenía es que pensaba que esta vez no habría que cambiar la moto en boxes, porque sería toda la carrera en mojado. Pero no fue así...
La caída. A pesar de que en la carrera el primero que entró en boxes fue Toseland a cambiar de moto, no fue el inglés el primero que lo hizo. A mí me tocó hacerlo incluso antes de que empezara la carrera por culpa de la caída que tuve en la vuelta de formación. La conducción en agua es muy delicada y nadie está a salvo de cometer un error así. Os aseguro que en ese momento no me sentía el más torpe del mundo. Pisé la línea blanca muy inclinado y sin tener la suerte de que Dios me mantuviera en pie con unas pinzas, como otras veces sucede. La lección que he sacado de esta caída es que, cuando vuelva a haber una carrera en mojado, seré el primero en salir del box para que no se me cierre el pit lane antes de tiempo. En Mugello volví a salir con la segunda moto por sólo dos segundos...
Lo más difícil. Todo pintaba negrísimo en la parrilla después de lo ocurrido y lo más difícil fue recuperar la calma. No sabía si me iban a descalificar, ni si a los mecánicos les daría tiempo para arreglar la segunda moto. Estuvieron de matrícula de honor. No llegué a estar histérico, pero sí que estaba enfadado conmigo mismo por el error. Eso me dio alas para salir con mala leche y es algo que a veces me viene bien. Esa caída me espabiló porque entendí que ya nada tenía que perder y que era un regalo estar en la parrilla.
Montmeló. La carrera de Montmeló no va a entrar en mi cabeza aún. Antes quiero disfrutar del día libre que me queda y, si hace bueno, iré a disfrutar de mi primera jornada de playa del año con algún amigo. Lo que no voy a hacer es pensar que Montmeló es especial porque eso ya lo hice en Jerez y me llevó a arriesgar más de la cuenta. Sólo os digo que es una carrera más en la que, eso sí, disfrutaré de la compañía de más amigos que en otros circuitos.
sábado 23 de mayo de 2009
EL GUERRERO PACÍFICO
De buen humor. Ganar es lo mejor que le puede pasar a cualquier deportista y, aunque ahora estaría mejor relajado en casa, venir hasta Monza a cumplir con otra parte de mi trabajo no me supone ningún esfuerzo. Las victorias son balsámicas. Como ya dije tras la carrera de Le Mans, ni en mis mejores sueños me salía un fin de semana tan bueno, con victoria y liderato, aunque sólo sea por un punto. Por cierto, Paola me dice que me ve igual aunque no hubiera ganado el domingo... La voy a creer, porque yo suelo confiar en lo que me dice la gente.
Popularidad. Lo que también tengo claro es que, cuando ganas, la gente quiere estar más cerca de ti. En el circuito, los fans te jalean más y te piden más fotos y autógrafos que cuando estás detrás. También se multiplican los mensajes. A mí todo eso no me transforma. Soy de los que piensa que la fama es momentánea. Un día acaba desapareciendo y, si no tienes unos valores fundados fuera de lo que genera tu popularidad, resultaría frustrante. Tienes que aprender a quererte por la persona que eres, no por lo que te dedicas. Lo digo siempre, intento disfrutar de cada segundo de mi vida sin complejos. Es más, creo que si no hubiera sido piloto de carreras, también habría sido feliz con otro trabajo. Eso sí, necesitaría que en absoluto fuera rutinario. Me va lo creativo. Imagino que haría películas o canciones que quedasen para siempre.
Una recomendación. Hablando de películas, hace poco he visto una que os recomiendo. Había leído el libro con anterioridad y antes de ir Francia me la vi en casa. Se titula 'El guerrero pacífico'. Trata de un chaval que se parecía mucho a mí. Triunfa en su deporte, la gimnasia deportiva, y le va bien en su vida personal, pero está obsesionado con cada resultado y no disfruta del momento. La conclusión que yo saco es que lo que realmente importa es el carpe diem, el aprovechar el momento.
Llega Mugello. Es por esa misma razón por la que aún no tengo la vista puesta en Mugello. Sé que Rossi ha dicho que aquello será más que una carrera, que será una cuestión de honor. Tengo bastante experiencia en calentarme la boca antes de una prueba, diciendo que hay que arriesgar y obteniendo después un resultado que no esperaba. Hay que ganar cuando se pueda y, sobre todo, no cometer errores. Supongo que alguno se lo habrá preguntado y la respuesta es sí. Que sí me he acordado después de ganar en Francia de la caída de Jerez. Pero no me atormento. Igual hasta me viene bien ese fallo y me sirve para asegurar en el futuro. Eso sí, antes me tengo que centrar en el anuncio. Está basado en mi victoria en Japón y comparto protagonismo con una bolsita de mayonesa animada... No me darán un Óscar por esto, pero creo que está gracioso.
miércoles 20 de mayo de 2009
'MY STORY SO FAR', YA A LA VENTA
A partir del jueves 21 de mayo ya se puede comprar 'Jorge Lorenzo, My Story So Far', se trata de la edición inglesa del libro 'X-Fuera desde dentro' que se publicó el año pasado. Si en España lo llevó a cabo La Esfera de los libros, en esta ocasión ha sido Haynes Publishing. Es una segunda edición, pero en inglés y en ella cuenta todo lo relacionado con el año del debut de Jorge en MotoGP. 322 páginas muy interesantes con más de 30 fotos en color.